El Incidente de Ciudad Zamora

III.
"Es difícil creer que un único individuo se enfrentó a un ejército de sicarios entrenados por el Cartel del Llano en su sede de narcotráfico, y que sobrevivió pese a los incontables impactos de bala en su piel y aparentes microfracturas en sus huesos de quitina. Su enfrentamiento físico contra el supersoldado conocido como Capitán Venezuela nos recuerda que no estamos preparados para comprender el potencial evolutivo de los xenohumanos en nuestra sociedad."
—Tomado del reporte sobre El Ataque a la Finca de la Bruja.

—Mis niños bellos—Carolina sonrió, con los dientes inmaculados manchados de labial escarlata—. La imagen que ven en el pizarrón pertenece al centro de Ciudad Zamora: una cúpula de oscuridad rodea la angostura del Río Orinoco. Hemos denominado esta anomalía como «Velo Negro», dejando incomunicado el interior de la zona y sumergidos en fenómeno meteorológico de Noche Eterna—los miró a todos, que parecían estatuas de sal ante el domo negro que envolvía el corazón de aquella ciudad ribereña—. Catorce horas después, criaturas monstruosas comenzaron a surgir del río... y atacaron a los habitantes en una carnicería repulsiva. Tras la evacuación general, estos seres desconocidos fueron abatidos por el Ejército Nacional y se estableció un perímetro de contingencia. Pero, tras una semana de enfriamientos... estas hordas que emergen del río comenzaron a ganar terreno. Y la anomalía comenzó a expandirse.
»Según la Profecía del Año Negro de los Adivinos de los Andes—la proyección cambió al dibujo rupestre de un sol sobre esqueletos humanos y... tarántulas—. Este incidente es el comienzo de una edad oscura: la capitulación de nuestra especie. El SEBIN ha seguido activamente a una secta ocultista identificada como el Sol Negro, cuyos integrantes abandonaron su humanidad para convertirse en vampiros para dirigir el Ejército de la Noche. Esta secta robó la Caja Siciliana del Museo de Nueva Bolívar, y usó el feto híbrido para abrir un portal en el lecho del Río Orinoco. Las criaturas que emergen del agua son las hordas del Infierno bajo su mandato, y su fin es que la Noche Eterna envuelva el mundo y puedan reinar entre las tinieblas. Como en los registros prehistóricos antes del Cataclismo de la Muerte Fría.
»Por eso hemos activado el Proyecto de Xenohumano. Bajo la dirección del Coronel Rodríguez y el Sargento Rojas, héroes de esta patria, llevarán este maletín—señaló el susodicho sobre una bandeja de metal frente al pizarrón—. Hasta la abertura en forma de embudo para cerrar el portal al inframundo. Es por eso que hemos reunido a los mutantes más poderosos del país—lo señaló con una mano de uñas fucsias—. El Señor Mostaza, capaz de resistir más de cien amperios y enfrentarse contra supersoldados con los puños—se dirigió a Míster Cartelúo—. Yandel Becerra, que podría utilizar sus poderes de drogadicto para salvar el mundo... o a sí mismo—miró a la hippie de cabello castaño—. Petra, la Dama del Lago: un organismo de petróleo que nació de los sueños rotos de una jovencita—realizó un gesto hacía la delgada y diminuta pelinegra—. Norisbel Gómez, la Bruja del Guayabal: un telequinético y telepáta de cuarto nivel en la Escala de Gilberto—finalizó con el muchacho inmovilizado en la carretilla—. Y Carlos Bolívar: el Avatar del Rey Babá, uno de los dioses originarios de esta tierra—levantó el puño con convicción infantil—. ¡Máximo esfuerzo, muchachos! —Se dirigió a ellos con las palmas abiertas—. ¿Preguntas?
Mostaza levantó una mano.
—¿Los vampiros son reales?
Carolina lo miró largamente sin cambiar su sonrisita benigna.
—Sí...
—¿Qué hay en el Maletín? —Preguntó Cartelúo.
—Un artefacto capaz de cerrar la abertura. Los únicos que pueden abrirlo son Rodríguez y Rojas. Ambos tienen las llaves necesarias, y su seguridad es mucho más importante que las suyas, ¿entienden?
Mostaza volvió a levantar su mano.
—¿Puedo llevar una motosierra?
—No, pronto se les proporcionará el equipo necesario.
Petra clavó su mirada oscura en el suelo.
—¿Cómo se ven esos demonios?
—Son... —la directora suspiró—, horribles. Como si Dios hubiera tenido diarrea después de una cena navideña.
Norisbel levantó una mano con timidez.
—¿Nos dejarán en libertad?
—Será negociable mientras puedan cooperar.
—¿Me suspenderán la medicación? —Carlos parecía preocupado—. Si me da un ataque allá... Entonces...
—¿El infierno es real? —Lo interrumpió Mostaza.
—Infierno es solo un nombre—aclaró Carolina—. Creemos que se trata de una dimensión inferior habitada por abominaciones. Los Metafísicos del Círculo Ocultista de Puerto Bello la conocen como la Sombra Eterna. Un reino escalofriante superpuesto al nuestro.
—¿Qué somos? —Cartelúo frunció el ceño—. ¿Un escuadrón suicida?
—Ustedes... —Carolina los miró con severidad, y su voz dejó de sonar infantil—. Son la última esperanza de la humanidad.

«Gerardo Steinfeld, 2025»

Sígueme en redes como:

Facebook: Gerardo Steinfeld

Instagram: @gerardosteinfeld10

Wattpad: @GerardoSteinfeld10

Sígueme en Tiktok